Nodo Norte en Géminis-Nodo Sur en Sagitario. El camino de la cercanía. Una perspectiva distinta sobre los fundamentos del alma.

La ubicación de los Nodos son el escenario en el que se desenvuelve la evolución de la vida durante un cierto tiempo. Estamos a muy pocos días del cambio de signo de los Nodos. Luego de un profundo e intenso proceso está finalizando el paso que tuvieron por Cáncer y Capricornio. Los Nodos hablan del alma, y de la conexión con la dirección de vida. Desde que el Nodo Norte ingresó en Cáncer el 16 de Noviembre de 2018, marcó el camino hacia la construcción interna de lo propio, de nuestra pertenencia para desde allí centrarnos en la experiencia de sostener esa construcción que pueda albergar nuestra verdadera necesidad de evolución junto a otros. El Nodo Sur en Capricornio (con la conjunción Júpiter-Plutón-Saturno) derribó toda estructura que ya no aportase a esa evolución de la interioridad. Los sistemas se saturaron y en su sostenimiento nos convertimos en ajenidades, sin pertenencia auténtica. Ahora estamos iniciamos otra etapa que está relacionada con la sincronicidad de la polaridad Géminis-Sagitario. Este eje habla del saber, de las ideas, de las ideologías, de lo cercano y lo lejano. Este tiempo de convivencia con los Nodos en Géminis Sagitario se interpelarán las forma que tenemos de comprensión de nuestro entorno, la forma en que nos comunicamos y que comunicamos. Géminis está regido por Mercurio y se asocia con la “cercanía”, con la flexibilidad de nuestra mente, con lo práctico y del enriquecimiento en el intercambio de ideas. Sagitario el signo opuesto regido por Júpiter refiere a las ideologías que fundamentan el sentido último de la existencia. Son los dogmas, las religiones, las sectas, las ideologías que defienden los fundamentos de una determinada doctrina en su integridad desde la intransigencia. Las distancias, los saberes absolutos y la justicia.

El camino de la transición ya está iniciado desde el Equinoccio del 20 de Marzo y lo estamos viviendo. Nos encontramos prácticamente desnudos e indefensos ante el quiebre de las estructuras externas en las que hasta hace no poco tiempo habitábamos seguros sobre terrenos conocidos. Todo nos obliga ahora sí a un cambio interno de paradigma sobre la importancia de crear relaciones reales, auténticas y verdaderas, la fuerza de Saturno lo mostró claramente a partir de su ingreso en Acuario el 22 de Marzo. Y en eso estamos…. las vidas están entre paréntesis, haciendo una gran reducción hacia lo esencial, porque sólo eso podemos sostener y esto implica una profunda revisión sobre los propios dogmas internos. Ante una nueva realidad, la capacidad de flexibilizarnos es parte del cambio hacia la evolución de nuestras vidas. Flexibilizarse no es dejar de lado nuestra esencia, es simplemente hacerla posible a través de la amplitud de perspectivas, pero sobre todo porque todo lo que tomemos como cierto tendrá que ser evidente, no instituido como un sistema de creencias a priori, sino porque tendrá que estar sujeto a un cuidadoso y critico proceso a través del cual sea aceptado.

La experiencia del mundo dejará de ser una entelequia a la cual tengamos que adecuarnos, para comenzar lentamente a conformarse en una experiencia de lo simple. Desde la comprensión de que sólo a partir de un retorno a lo simple, y que desde el contacto cercano, se encuentra la posibilidad de expresarnos, de compartir y de expandirnos en la medida en que podamos interactuar. Saber que hay un más allá de la propia perspectiva desde la cual observemos e interactuemos. Estamos con Urano en Tauro y esto también es una llamada a la valoración de lo viviente, del cuerpo no como objeto sino como sensación. Un cuerpo viviente está más allá de la limitación de una lectura ideológica y productiva, Tiene una expresión y vida propia.

La experiencia de vivir en el mundo como un mundo posible para nosotros se constituye desde la conciencia y en la dinámica de dar y recibir, porque este mundo y la vida que queramos construir será aquella de la cual tengamos conciencia de pertenencia, y no desde lo que es la sola obediencia y adecuación a un sistema. Esto tanto en la vida institucional como personal.

Mercurio es el regente de Géminis y al momento del ingreso del Nodo Norte en este signo, se encuentra transitando el grado 8 de Cáncer, grado al que va a volver el día de la segunda Luna Llena en Cáncer (este año se forman dos Lunas Llenas en Cáncer (inicios en el hogar, en el mundo, en la pertenencia), Pero también estará en sextil a Urano y en Cuadratura a Quirón, toda esta configuración muestra que ante el gran dolor que estamos viviendo necesitamos conocer verdades y tener respuestas y que ante eso el lugar en que la emoción, el alma y los sentimientos encontrarán refugio ya no será en las grandes explicaciones, sino en la construcción del concepto de pertenencia, de lo familiar, de lo más cercano, de saberes nuevos. Ya no en términos de proximidad habitacional, sino desde la interrelación de valores que es la única forma de compartir lo cotidiano. No será una cercanía impuesta por una pandemia y establecida por los regímenes sanitaristas, sino esa cercanía que libremente podamos decidir, la auténtica, la de lazos de amor, amistad y diálogo.

Hay un aspecto a tener en cuenta y es el delgado límite que puede esgrimirse entre lo propio y lo ajeno. Esas son fronteras de protección en nombre de la seguridad y la libertad fundadas en la exclusión, esta es la influencia del Nodo Sur en Sagitario con la potencia que hasta Noviembre va a tener la conjunción de Júpiter con Plutón. Pero sobre esto hablaremos en el próximo post.

Cito una frase de Kant que me parece que describe el proceso de inclusión que será necesario recorrer en el tiempo del Nodo Norte en Géminis y Nodo Sur en Sagitario: “Pensamientos sin contenidos son vacíos y las intuiciones sin conceptos son ciegas” . En otras palabras, sin sensibilidad nada nos sería dado y sin entendimiento, nada sería pensado.

Links Nodo Norte en Cáncer comienza el crecimientoSaturno en Acuario 2020Equinoccio 20 de Marzo: Se cierran fronteras una apertura al interior

Mariana.

Está abierta la agenda para consultas sobre la influencia del cambio de Nodos. Sólo tienen que escribirme para coordinar. Les dejo un cariño y estamos iniciando un nuevo ciclo muy intenso y desafiante, pero vale la pena transitarlo.

2020. Un año en dos actos. Nos necesitamos livianos y comprometidos con el sentido. Introducción.

2020 se presenta como un año en el que estaremos dedicados a consolidar bases firmes y sólidas desde las cuales podamos lentamente crecer. ¿Qué significa crecer en este contexto? Saber y sentir internamente que todo lo que estamos haciendo está íntima y estrechamente vinculado con nuestros objetivos de vida. Hago esta aclaración porque 2020 será un año en el que quizás no obtengamos grandes manifestaciones de éxitos o logros si nos centramos en lo inmediato. Justamente porque el crecimiento estará relacionado con la solidificación de objetivos. El logro o éxito radicará en el mismo proceso de consolidación, es por esta razón que desde hace un tiempo vengo planteando la importancia de los objetivos y metas claras, porque serán nuestro norte. Objetivos y metas podríamos pensar que los tenemos siempre, y esto es verdad, pero por las características con las que se presenta el año, y por lo que significó 2019, todos internamente vivimos en cierta medida una importante re-significación de vínculos y de la forma de relacionarnos con nuestra auténtica naturaleza. Esto implicó dejar atrás muchos condicionantes para poder labrar el camino de la autenticidad. Nuestras verdades, miedos y deseos quedaron al descubierto y este es el año de plantearnos la vida desde esa ventana de autenticidad, alejada ya de pre-conceptos y axiomas vacíos.

La claridad sobre el por qué hacemos lo que hacemos, elegimos lo que elegimos y amamos lo que amamos será uno de los pilares de 2020 que, sin un sentido determinado que surja desde esa autenticidad propuesta por el Nodo Norte en Cáncer y dejando atrás (Júpiter conjunción Nodo Sur, y en Conjunción con Saturno Plutón 12 de Enero) el buscar imponer nuestros propios esquemas, sea a otras personas como a nosotros mismos y sobre la relación que tenemos con la vida y el mundo, estaremos construyendo sobre bases sin cimientos que verán sus primeros temblores a partir de 5 de Junio 2020 cuando el Nodo Norte ingrese en Géminis y el Nodo Sur lo haga en Sagitario al mismo momento en que se forma la segunda conjunción de Plutón -Júpiter (de las 3 del año), en este caso ambos planetas retrógrados. Ideal para reformularnos la segunda mitad del año desde una perspectiva más amplia.

La primer parte del año no es un buen momento para acelerar conclusiones o decisiones, aunque Urano desde Tauro a partir del 11 de Enero nos cree un alto grado de impaciencia y necesidad de que los cambios sobre los que venimos trabajando se hagan tangibles y concretos. Lo mejor será utilizar la fuerza y el impulso uraniano para profundizar los cambios que tenemos que hacer para lograr una estabilidad a futuro. La impaciencia y la aceleración es el camino que nos conduce directo a enfrentamientos y luchas generados por la propia sensación de necesidad de estabilidad. Es importante tener en cuenta que la estabilidad la encontraremos sólo en nuestro proceso de vivir en plenitud, y para esto es necesario no solamente adaptarse a los cambios sino identificarse con ellos. Saber administrar nuestra energía será vital en la primer parte del año, y esto es uno de los obstáculos con los que tendremos que tener mucho cuidado, porque nuestra mente ya está ubicada en un tiempo más allá del tiempo presente, pero los procesos aún se están gestando y habrá que transitarlos y consolidarlos en tiempos marcados por el ritmo de la conjunción de Plutón y Saturno en Capricornio del 12 de Enero. Estos dos colosos del cielo marcan cambios radicales y para que todo cambio prospere algo hay que derrumbar y nos tenemos despojar. Requiere mucho esfuerzo la construcción de esos nuevos cimientos sobre los que vamos a caminar a partir del 2021. Pero vale la pena porque será el encuentro con la propia capacidad de una real independencia que se esconde tras el aprendizaje sobre la confianza que aporta el conocimiento de nuestra potencialidad, cuando es libre, y sobre todo de nuestros límites para verlos, afrontarlos y sobrepasarlos y sobre todo de poder construir con un otro, sean relaciones de amor, sociedades, amistades más auténticas despejadas del sobrepeso que implica la búsqueda de que algún otro se haga cargo de las cargas emocionales de cada uno. Esa es la autenticidad y la libertad que reclama Acuario y hacia donde nos lleva 2020. El 19 de Diciembre 2020 Júpiter y Saturno ingresen juntos al signo de Acuario (Aire) que cierra un ciclo de conjunciones en signos de Tierra. Estamos presenciando y vivenciando un nuevo concepto sobre lo que es el hombre y su libertad, tratemos en lo posible de mantener la calma los meses de Enero a Junio y dediquemos nuestra energía a construirnos dejando algunos fragmentos atrás porque nos necesitamos livianos.

Links . SATURNO CONJUNCIÓN JÚPITER: EL INICIO DE UN NUEVO PARADIGMA —-

Feliz Inicio de Año 2020, Mariana ,

Noviembre y la despedida de Júpiter en Sagitario, Resolviendo tensiones entre voluntades… y 2020??

El 3 de diciembre de 2019 Júpiter se traslada a Capricornio. En su paso por Sagitario (8 de Noviembre 2018 a 2 diciembre 2019) más allá de las distorsiones e ilusiones que produjeron las cuadraturas que tuvo con Neptuno, finalmente comprendimos que la verdad no es una mera construcción de la voluntad, sino que depende de la realidad y que eso es algo que no puede ocultarse ni dejar de ser tenido en cuenta. El inmenso proceso de transformación al que hemos estado sometidos requerirá de un enorme trabajo de construcción y estabilización que será una de las tareas de Júpiter por Capricornio. Desde Sagitario se planteó una expansión de consciencia y profundo aprendizaje, si hemos estado receptivos a la acción de finalización de las estructuras limitantes (apoyando el trabajo del Nodo Sur-Pluton y Saturno desde Capricornio), descubriendo y confiando en las propias capacidades y recursos internos; como la peligrosa faceta de afirmarnos y atrincherarnos sobre nuestras propias concepciones y principios como refugio de sustentación al sentir que la realidad en la que nos manejamos, los afectos, espacios y momentos de relajación uno a uno se fueron esfumando, cambiando o se encuentran totalmente resquebrajados, ya sea en la realidad o dentro nuestro. En ambos casos se produjo un enfrentamiento de voluntades y distanciamiento emocional con otros debido a un infinito sentimiento de protección interna ante el sentimiento de extrema vulnerabilidad, con mucha desconfianza ante la interpelación de la presencia de las necesidades de un otro. Todos nos estamos protegiendo, todos nos sentimos amenazados. Tenemos poco espacio interno para compartir. En algún lugar nos sentimos drenados.

Noviembre es un mes en el que no hay mucha posibilidad de acuerdos, ni encuentros porque estamos muy introspectivos haciendo un balance interno intentando separar las propias necesidades de la que no lo son. Las relaciones en toda su magnitud (personales, laborales, familiares) están en una profunda evaluación para determinar cuánta energía estamos dispuestos a dedicarles o si son posibles o no (dependerá de la capacidad de transformación que esa relación tenga). Júpiter desde Sagitario busca el sentido, y si no lo encuentra no permanece. Lo que se presenta a partir del 10 de Noviembre es un indicio fuerte de lo que será el escenario del 2020, Jùpiter hará un sextil Marte y Saturno un sextil a Neptuno marcando un tiempo de aprender a poner la energía donde se construye y no de sentirnos limitados en nuestra expresión. Los condicionamientos deben ser consensuados, no impuestos ni solapados. Esto estará muy vigente el año próximo y con mayor rigurosidad a partir de Junio. Pero para ese momento aun falta mucho, y sobre todo la fuerte influencia de la conjunción de Plutón y Saturno de Diciembre a Enero, y la triple conjunción Plutón, Saturno, Júpiter de Abril.

Preparemos la despedida de Júpiter de Sagitario para aclararnos internamente ya que con la Luna en Tauro del 12 de Noviembre trae excelentes alineaciones para finalizar un proceso interno de valoración, de concreción y finalización de proyectos. Y luego para cerrar el mes la Luna Nueva en Sagitario del 27 de Noviembre con Júpiter conjunción Venus para permitirnos una apertura desde un espacio de mayor libertad y objetividad y preparándonos para el eclipse del 26 de Diciembre (Júpiter conjunción Sol-Luna), porque a partir de allí las relaciones que no se transformen no tendrán chances de permanecer por mucho tiempo. Lo que viene es un tiempo de constancia en la construcción, no hay espacio para lo que no esté en esa dirección. Esto vale para todos los ámbitos de la vida.

Mariana

Sintonizando a Junio 2020 Nodos Géminis-Sagitario. Fin de Leo e inicio de Virgo. 18 al 24 de agosto 2019

Link sobre el cambio Nodal en Mayo 2020

Hasta acá llegamos y nos fuimos dando cuenta de que en nuestras manos y en nuestra mente se encuentra la posibilidad de cambiar todo aquello que nos genera estancamiento, decepción y fijeza. En Agosto los tiempos se aceleraron y nos están mostrando claramente que de lo que tenemos que alejarnos es de la concepción enraizada de que si queremos lograr real libertad y capacidad de generar la vida que deseamos debemos enfrentarnos y desgastar nuestra energía en interminables luchas. La energía de Virgo poco a poco se va sintiendo y tal como un reloj de arena nos marca un ciclo de discernimiento. Virgo es el signo que se identifica tanto con el ámbito de la salud como con el del pensamiento crítico. Toda crisis es buena porque nos lleva a tomar contacto real y concreto con lo que nos drena, poco a poco, la energía y sobre todo nos distrae del foco, objetivos y sistematización para que finalmente dejemos de lado lo importante. Los enfrentamientos distraen, nos agotan, y nos colocan en posiciones absolutistas que solo provocan estados maniqueos, en los que finalmente quedamos perdidos. Recordemos que Mercurio es tanto regente de Gèminis como de Virgo si bien son dos signos mutables, la naturaleza de uno y el otro son diametralmente diferentes. Si pudiésemos incorporar la apertura geminiana sin sus distracciones, pero repleta de amplitud de posibilidades en conjunto y sincronicidad con la dedicación minuciosa y detallista de Virgo, estaríamos comprendiendo la energía que comenzará a ser nuestro escenario de vida a partir del 4 de junio de 2020. Es momento de dejar de luchar contra las oposiciones porque la oposición es oscuridad. Busca mantenerse estática e inamovible, y lo inamovible en tiempos Virginianos con el tiempo resiente la salud, el alma y la mente. La oscuridad nos deja ausentes, nos perdemos en ella. Esta semana de transición de Leo a Virgo ajustemos nuestra luz, enfoquemos y actuemos sobre este nuevo estado de situación luego de la Luna Llena en Acuario del 15 de Agosto 2019, evitando el exceso de crítica sobre otros y sobre nosotros. La crítica utilizada como el brazo armado del egocentrismo es sola e inexorablemente nuestro grillete. Los grilletes responden a un Saturno en Capricornio mal comprendido. La libertad que nos puede generar una buena estructura interna es infinita, siempre y cuando no intentemos convalidarla como poder sobre otros. Saturno y Plutón cada vez se acercan más a su unión en el signo de Capricornio, y están a la punto de despertar en septiembre, en la medida en que no podamos construir sanas fronteras flexibles desde las cuales reconstruirnos,quedaremos luchando con sombras y fantasmas. Nuevas estructuras flexibles están pidiendo paso y ello implica un saber hacerse cargo, administrar nuestra emoción, nuestras necesidades y nuestras imperfecciones. Hasta la primer semana de septiembre esto es crucial, porque vienen momentos de confrontar la realidad y el deseo en forma muy marcada. No quedemos luchando contra molinos de viento tratando de que la realidad sea lo que imaginamos. Trabajar sobre la realidad es la única manera de hacer posibles nuestros deseos .

Los espero en Instagram con actualizaciones sobre estos dìas que marcan lo que viviremos en 2020.

Mariana.

La Generación X. Nacidos entre 1991 a 1995 y el desafío de transformarse para ser. 2019

Los nacidos entre 1991 y 1995 o los llamados Generación X son partícipes del inicio de un nuevo ciclo planetario representado por la unión de Urano y Neptuno en Capricornio. Esta unión se da cada 172 años.

Pero qué significa? Neptuno es idealización, movimientos de masa, romanticismo, necesidad de sentirse perteneciente a algo mayor que uno mismo y evasión; Urano es cambio y rebeldía, revoluciones, idealismo, comunidad, pero no como proceso de transformación sino cambios súbitos y repentinos. Cuando ambos se ubican en Capricornio (estructuras, sociedad, deber ser y gobiernos) se manifiesta como un configuración que necesita derribar lo establecido para formar otras mejores, más perfectas e incluyentes. Es la necesidad imperiosa de nuevas estructuras sociales con un alto grado de idealismo. Esa generación carga con tener que romper los modelos vigentes por otros nuevos, pero como estamos en un ciclo en el que se siente que todo ha fracasado, el idealismo queda en rebeldía, frustración y evasión. Cómo es un sistema estructurado en el que se encuentre la libertad? y qué se hace con esa libertad?. Para comprender esta configuración hay que entender el papel de Urano y de Neptuno en Capricornio. Urano rompe toda estructura dominante, patriarcal y sin sentido, en la búsqueda de otras que sean propias e igualitarias, basadas en la dignidad e igualdad de condiciones humanas para toda la comunidad. A su vez Neptuno en Capricornio es la necesidad de que existan estructuras seguras para poder disolverse en ellas y saciar el instinto más primario de estar unidos, de sentir saciadas las necesidades básicas para poder desarrollarse. Internamente el conflicto y desafío a resolver está en romper el dilema de la dependencia (Neptuno) y libertad (Urano) en un sistema en vías de desintegración, que no los contiene. Con qué herramientas cuentan para romper la paradoja que significa construir nuevas estructuras con la vivencia de que finalmente correrán la misma suerte de la historia que los precede, tanto social como a nivel familiar? No existe un modelo contra el cual revelarse, porque los modelos están en decadencia, se caen solos, y en esa vorágine propia de las estructuras perimidas por sostenerse en su decadencia, generan sistemas de exclusión. Hace falta un otro que no pertenezca. Lo distinto es utilizado para preservarse y seguir sosteniendo un supuesto esquema de reglas. La sensación de extrañeza que produce vivir en exilio, si no está bien canalizada por la acción de Saturno genera evasión (Neptuno) o rebeldías utópicas (Urano) y desintegración (Plutón en Escorpio). Los sistemas políticos y económicos ya no representan las necesidades de los ciudadanos, y menos los ideales de aquellos de quienes tienen en su configuración a Plutón en Escorpio como es el caso de los llamados Generación X. Es bueno saber que donde se encuentre Plutón en nuestra carta radica nuestro poder de transformación o de destrucción, es la que regula la dinámica del poder, donde quedamos sometidos o buscamos someter. Salir de la extrañeza de sí mismos y de la vida requiere tomar el poder de transformación en nuestras manos y ser responsables de los cambios de los sistemas caducos, pero dentro del sistema, y para esto es imprescindible anclar nuestro Yo aceptando la debilidad y fragilidad que todos tenemos. Ser honestos con lo que necesitamos, nos fortalece, no desde la dependencia, sino desde saber qué es lo que nos es propio y en dónde tenemos base real. El problema es cuando es difícil de encontrarla cuando Neptuno predomina. Estos chicos de 23 a 27 años tendrán que construir un sistema que les sea propio, y transformar la acción Uraniana de rebeldía a inspiración y creación. Los tránsitos de 2019 están para eso. Para generar esa gran transformación y resolver la paradoja, sabiendo que con la rebeldía utópica solo siguen alimentando a un sistema que intentará sostenerse, porque esa rebeldía no genera transformación, sólo los mantiene en una visión nihilista. Estamos en tiempos de transformación de estructura (Nodo Sur y Plutón en Capricornio. Este año estarán en una encrucijada porque se enfrentarán con ese salto cuantitativo que estarán obligados a hacer, para enfrentarse con sus propios ideales, sus limitaciones, sus miedos y dependencias emocionales. Pero esto es lo que les abrirá las puertas a creer en sí mismos (Júpiter en Sagitario) y desde allí iniciar un nuevo camino hacia 2024 y 2026 años claves para los sistemas actuales. El consejo es acompañarlos para que puedan atravesar este proceso, que tengan espacios reales y seguros como plataforma de transformación para que encuentren un camino creativo propio para comenzar su tarea de crear su propio futuro a través de una realidad con reglas consensuadas que no funcionen como limitantes, sino como contenciones reales para el desarrollo de la vida.

Mariana-