Cuadratura Júpiter Neptuno 2019 Para los nacidos entre 1975 y 1981. Urano en Tauro. Revisión y Reorietación.

Las personas nacidas entre 1975 y 1981 por configuración generacional comparten a Neptuno en Sagitario en los grados 11 a 22 y a Urano en Escorpio entre los 0 y 30 grados, marcando una época en el que la búsqueda de la verdad no se encontraba en su seno familiar, ni en la sociedad, sino en la propia capacidad de confiar en que un mundo mejor es posible y que ello sólo es posible a través de la formación continua y de la apertura a nuevos ideales de lo que significa el progreso en la vida. En la gran mayoría de los casos los secretos familiares, la tradición y las restricciones fueron el origen de las fobias (Urano en Escorpio) porque era un espacio peligroso. Criados en hogares donde el concepto de familia discrepaba mucho del ideal al que las personas con Neptuno en Sagitario aspiraban. En 2019 el ingreso de Urano en Tauro hace oposición al Urano de nacimiento (Escorpio) unido a la cuadratura que Neptuno desde Piscis está haciendo al Sagitario Natal. Es el momento de confrontar los ideales, de evaluar si los logros alcanzados son los que fueron originalmente, pero sobre todo y como mayor fuerza la oposición de Urano desde Tauro que hace que surjan los miedos, los fantasmas y la realidad de que muchas veces pensando que la sociedad, instituciones y organizaciones en las que desempeñan sus tareas, son otras formas de restricción. La mayoría de los profesionales de esta generación trabajan en grandes multinacionales que no hacen más que reproducir los viejos esquemas de destrucción de la individualidad al igual que las familias de origen. La realidad se presenta como cruel, despersonalizante y saturada. Aunque se haya alcanzado cierto grado de éxito, está surgiendo la necesidad de rever y re diseñar un futuro diferente. Momento de detenerse y darle otro objetivo a la vida. Este es un año clave para esto, porque la activación que genera Júpiter desde Sagitario en cuadratura a Neptuno en PIscis pone en primer plano este momento. Produciendo una gran sensación de vacío unida a una necesidad de escapar de lo cotidiano y de la abulia que se produce por la desilusión a través de ideales que con el tiempo no sean posible de concretarse. Es un gran momento para repensar el sentido de la vida, de lo logrado y de construir esos nuevos ideales, no desde el escapismo, sino desde lo que los que tienen a Neptuno en Sagitario saben hacer muy bien. Formarse para una nueva etapa que tendrá su mejor momento a partir de 2026.

Si estás interesado en ver este ciclo en stu carta natal y en tu vida, podés contactarte conmigo.

Un cariño, Mariana

La Generación X. Nacidos entre 1991 a 1995 y el desafío de transformarse para ser. 2019

Los nacidos entre 1991 y 1995 o los llamados Generación X son partícipes del inicio de un nuevo ciclo planetario representado por la unión de Urano y Neptuno en Capricornio. Esta unión se da cada 172 años.

Pero qué significa? Neptuno es idealización, movimientos de masa, romanticismo, necesidad de sentirse perteneciente a algo mayor que uno mismo y evasión; Urano es cambio y rebeldía, revoluciones, idealismo, comunidad, pero no como proceso de transformación sino cambios súbitos y repentinos. Cuando ambos se ubican en Capricornio (estructuras, sociedad, deber ser y gobiernos) se manifiesta como un configuración que necesita derribar lo establecido para formar otras mejores, más perfectas e incluyentes. Es la necesidad imperiosa de nuevas estructuras sociales con un alto grado de idealismo. Esa generación carga con tener que romper los modelos vigentes por otros nuevos, pero como estamos en un ciclo en el que se siente que todo ha fracasado, el idealismo queda en rebeldía, frustración y evasión. Cómo es un sistema estructurado en el que se encuentre la libertad? y qué se hace con esa libertad?. Para comprender esta configuración hay que entender el papel de Urano y de Neptuno en Capricornio. Urano rompe toda estructura dominante, patriarcal y sin sentido, en la búsqueda de otras que sean propias e igualitarias, basadas en la dignidad e igualdad de condiciones humanas para toda la comunidad. A su vez Neptuno en Capricornio es la necesidad de que existan estructuras seguras para poder disolverse en ellas y saciar el instinto más primario de estar unidos, de sentir saciadas las necesidades básicas para poder desarrollarse. Internamente el conflicto y desafío a resolver está en romper el dilema de la dependencia (Neptuno) y libertad (Urano) en un sistema en vías de desintegración, que no los contiene. Con qué herramientas cuentan para romper la paradoja que significa construir nuevas estructuras con la vivencia de que finalmente correrán la misma suerte de la historia que los precede, tanto social como a nivel familiar? No existe un modelo contra el cual revelarse, porque los modelos están en decadencia, se caen solos, y en esa vorágine propia de las estructuras perimidas por sostenerse en su decadencia, generan sistemas de exclusión. Hace falta un otro que no pertenezca. Lo distinto es utilizado para preservarse y seguir sosteniendo un supuesto esquema de reglas. La sensación de extrañeza que produce vivir en exilio, si no está bien canalizada por la acción de Saturno genera evasión (Neptuno) o rebeldías utópicas (Urano) y desintegración (Plutón en Escorpio). Los sistemas políticos y económicos ya no representan las necesidades de los ciudadanos, y menos los ideales de aquellos de quienes tienen en su configuración a Plutón en Escorpio como es el caso de los llamados Generación X. Es bueno saber que donde se encuentre Plutón en nuestra carta radica nuestro poder de transformación o de destrucción, es la que regula la dinámica del poder, donde quedamos sometidos o buscamos someter. Salir de la extrañeza de sí mismos y de la vida requiere tomar el poder de transformación en nuestras manos y ser responsables de los cambios de los sistemas caducos, pero dentro del sistema, y para esto es imprescindible anclar nuestro Yo aceptando la debilidad y fragilidad que todos tenemos. Ser honestos con lo que necesitamos, nos fortalece, no desde la dependencia, sino desde saber qué es lo que nos es propio y en dónde tenemos base real. El problema es cuando es difícil de encontrarla cuando Neptuno predomina. Estos chicos de 23 a 27 años tendrán que construir un sistema que les sea propio, y transformar la acción Uraniana de rebeldía a inspiración y creación. Los tránsitos de 2019 están para eso. Para generar esa gran transformación y resolver la paradoja, sabiendo que con la rebeldía utópica solo siguen alimentando a un sistema que intentará sostenerse, porque esa rebeldía no genera transformación, sólo los mantiene en una visión nihilista. Estamos en tiempos de transformación de estructura (Nodo Sur y Plutón en Capricornio. Este año estarán en una encrucijada porque se enfrentarán con ese salto cuantitativo que estarán obligados a hacer, para enfrentarse con sus propios ideales, sus limitaciones, sus miedos y dependencias emocionales. Pero esto es lo que les abrirá las puertas a creer en sí mismos (Júpiter en Sagitario) y desde allí iniciar un nuevo camino hacia 2024 y 2026 años claves para los sistemas actuales. El consejo es acompañarlos para que puedan atravesar este proceso, que tengan espacios reales y seguros como plataforma de transformación para que encuentren un camino creativo propio para comenzar su tarea de crear su propio futuro a través de una realidad con reglas consensuadas que no funcionen como limitantes, sino como contenciones reales para el desarrollo de la vida.

Mariana-