Equinoccio 22 de Septiembre 2020. Re escribir nuestro contrato con la Vida.

Con el ingreso del Sol en Libra dio inicio el Equinoccio de Primavera/Otoño que este año marca el inicio del proceso de re estructuración con el movimiento que Mercurio estará haciendo desde el 23 de Septiembre al 19 de Noviembre. En ese tiempo de retrogradación de Mercurio desde el signo de Escorpio hacia Libra los temas que estarán sobre la mesa serán los relacionados a lo económico y de qué manera estaremos planteando los compromisos a futuro. Pero primero tendremos que estar dispuestos a revisar el compromiso que vamos a asumir con nosotros mismos.

Libra es el único signo que está representado por una simbología inanimada porque es un portal de balance que nos introduce en la experiencia con el otro. Rige los acuerdos, el aprecio y la aceptación, conceptos básicos para que sea posible un equilibrio de voluntades. Ese delicado equilibrio entre mi voluntad y la del otro es lo que posibilita la convivencia. No es entrega, es acuerdo. Cuando esto sucede el respeto se hace presente y las relaciones son posibles. Pero….  estos son conceptos que en estos momentos están en tensión y las experiencias librianas de acuerdos no son fáciles porque cada uno está revisando su propio Contrato con la Vida y puede estar costando mucho hacerlo, Marte está retrógrado en Aries (el Yo Soy). De esa revisión que hagamos va tratar esta segunda parte del año astrológico… De re escribir ese contrato sobre nuestra voluntad que nos permita establecernos en la vida desde el sentimiento de concordancia que nos abre el espacio a lo Bello. De hecho Libra está asociado a ese difícil equilibrio que permite que lo Bello se manifieste, está regido por Libra.

En todo tiempo de negociación con otros nuestros puntos débiles salen a la luz, no los podemos esconder, esto estará sucediendo para que a partir de Octubre podamos negociar con nosotros mismos ese Nuevo Contrato con el que tenemos que atravesar esta nueva etapa. Saturno y Plutón arrancan directos el 29 Septiembre y 4 de Octubre lo mejor sería ya estar dispuestos a tener una lapicera en la mano para comenzar a re escribirlo.

Mariana

Luna Nueva en Virgo. Preparando la energía para 2021.

Con esta Luna Nueva en Virgo del 17 de Septiembre inauguramos una nueva etapa de ordenamiento interno en el que nos predisponemos a analizar la forma en que vamos a organizarnos en estos próximos 3 meses claves para que a partir de Enero podamos integrar dos conceptos que intrínsecamente son muy difíciles de compatibilizar: la innovación con la seguridad que estarán representados por la cuadratura formada por Urano desde Tauro con Saturno y Júpiter en el signo de Acuario.

Venimos del cambio de dirección de Júpiter el 13 de Septiembre luego de que Marte iniciara su retrogradación. Que Júpiter haya comenzado directo implica que muchos de los temas que quedaron pendientes de resolución desde mediados de Mayo vuelven a aparecer con toda su fuerza para que esta vez podamos darle una resolución profunda y de fondo, porque ya no podremos seguir postergando o emparchando situaciones y para eso se requiere un proceso de análisis y discriminación muy seria sobre cual es el origen y fundamento de los desequilibrios, ya sea de las dudas que tengamos sobre lo que buscamos asegurar, de la organización económica por la que estemos atravesando y por posibles reorientaciones laborales. Es un tiempo de estricto balance interno de reorganización práctica sobre las reales y concretas posibilidades para desde allí comenzar a recuperar un orden mental de prioridades y acciones concretas en pos de comenzar a administrar cierta previsibilidad de estabilidad a futuro con el trígono que se forma con Saturno, que nos lleva a trabajar por lo que se quiere lograr.

De lo que tenemos que cuidarnos es de la oposición que hace Neptuno a esta lunación porque es un reto a los juegos de la mente que muchas veces intenta soluciones que no son posibles o que nos van llevando a sostener situaciones que cada vez se tornarán más inviables. Porque la oposición de Neptuno en oposición a la Luna y al Sol es una invitación al engaño y al autoengaño, porque quizás queremos evitar el necesario dolor e incomodidad que pueden producir los cambios que significa estar en vísperas de un nuevo inicio que nos marca el quincuncio del Sol y la Luna en Virgo a Marte retro en Aries. Pero es importante tener en cuenta que del nivel de conciencia crítica que tengamos en estos días dependerá en parte el contexto en el que nos encontremos a partir del 20 de diciembre cuando Júpiter y Saturno estén inaugurando un nuevo ciclo en Acuario.

Con esta Luna iniciamos una nueva forma de relacionarnos con nuestros deseos y objetivos que se funda en la confianza que tengamos de ser capaces de hacer ajustes y a una restricción sobre la satisfacción inmediata que nos lleven a una seguridad en 2021. Pero esa seguridad será sobre nuestra propia capacidad de resiliencia basada en comprender que el placer y la seguridad no son construcciones inmediatas de satisfacción o de agrado momentáneo, sino que el placer se encuentra en ese espacio de libertad que seamos capaces de darnos a nosotros mismos al conectamos con el fundamento de la determinación del por qué deseamos lo que deseamos y del porqué hacemos lo que hacemos.

Esta Luna nos insta a cuidarnos y a cuidar las relaciones que son importantes en nuestra vida, porque a pesar de que cada uno estará sumergido gestionando su propia ansiedad e incertidumbre y habrá muchas actitudes egoístas tenemos que estar dispuestos a entender que cada uno está enfrentado a un sentimiento de imposibilidad en algún aspecto de su vida. Es importante no caer en la dualidad víctima/victimario porque en cualquiera de los dos roles permanecemos en estado de evasión sin hacernos cargo de la cuota de responsabilidad de la que tenemos que hacernos cargo referidas a decisiones concretas para introducir cambios en la forma en que nos organizamos diariamente, porque del orden interno que alcancemos dependerá el orden que podemos dar al caos estructural externo al que estamos asistiendo.
Buena Luna y buen registro de los procesos internos.

Mariana

Marte Retrógrado. ¿Renovación o Frustración?

Cuando decimos que un planeta se pone retrógrado, es que cambia la perspectiva desde la cual nos posicionamos. Ese cambio de perspectiva genera una dinámica distinta. Este año hemos tenido hasta 6 planetas retrógrados al mismo momento y la triple conjunción de Plutón, Júpiter y Saturno, que sin dudas nos están indicando que estamos atravesando un profundo cambio estructural de la manera en que experimentamos el sentido de de vida

Marte es el planeta que manifiesta la forma en que nos ponemos en acción de acuerdo a nuestra percepción y deseos. A veces las perspectivas y deseos están en armonía con nuestra forma de accionar y otras no. La retrogradación de Marte es un ajuste en la forma en que accionamos hacia la concreción de los deseos y perspectivas. Marte tiene su ciclo de ajustes que se forma cada 2 años y que va marcando tiempos de redireccionamiento.

Este año 2020 la retrogración es en el signo de Aries, del cual Marte es regente desde el 9 de septiembre hasta el 14 de Noviembre. Aries es el signo de la afirmación y de la acción, en el que en general no hay mediación entre la voluntad y la acción, es por eso que en este período, si no lo asumimos como ajuste, podemos sentir cierto grado de frustración, de ansiedad y de restricción de nuestra capacidad de acción o de satisfacción de la voluntad al sentir que no estamos avanzando o que no sabemos cómo hacerlo. La dependencia es algo que Marte en Aries no tolera bien, por eso Libra es su opuesto, para reconocer la necesidad de equilibrio de voluntades y aprender a unir la energía masculina (Marte) y la femenina (Venus) para encausar el deseo y la acción.

Qué trae este Marte retrógrado 2020? Llevarnos a una forma diferente de accionar, a repasar la actitud que asumimos ante los obstáculos. Podremos darnos cuenta nuestro nivel de tolerancia a los cambios que no podemos controlar. Un consejo a tener en cuenta es que lo mejor es centrarnos en dirigir todo el caudal de energía hacia potenciar los cambios estructurales sobre la forma en que tenemos de autoafirmarnos en la vida, porque ante una nueva realidad, tenemos que actuar de distinto modo. Cada uno posee una cuota de agresividad necesaria e imprescindible de preservación, pero esto no quiere decir que tenemos que imponernos sobre otras personas para sostenernos, sino accionar en forma sostenida hacia objetivos, entendiendo que acordar no es claudicar, sino posibilitar el desarrollo. Para esto es importante el papel de Mercurio en Libra y su actitud conciliadora sobre todo hasta el 22 de Septiembre día del Solsticio en Libra cuando Marte se enfrente a Mercurio en Libra y forme cuadraturas a Saturno y Plutón en Capricornio marcando el inicio de grandes tensiones y enfrentamientos, intentando proyectar en otros nuestras frustraciones como salida a no hacernos cargo de los cambios que tenemos que estar re estructurando. Como todo indica que desde fines Septiembre a fines de Octubre todo el clima será de máxima tensión lo mejor sería poder identificar en nuestro interior qué estamos dispuestos a negociar con nosotros mismos para luego poder generar acuerdos con otras personas y con el mundo sobre todo teniendo en cuenta que Venus desde Leo nos estimula a ser reconocidos y nos puede alterar bastante cuando sentimos que nuestros deseos y necesidades no son tomados en cuenta por los demás. Sería interesante que primero reconozcamos con qué estamos conformes de nosotros primero para no esperar recibirlo desde afuera y hacer reclamos sobre otros y segundo para poder reconocer lo que nos hace sentir bien de los demás.

Esta retrogradación de Marte 2020 viene precedida por la retrogradación que hizo en el signo de Acuario en Julio 2018 cuando se unió al Nodo Sur. En ese momento, si nos ponemos a pensar fue un momento en que estuvimos reorientando nuestras metas y para ello tuvimos que atravesar un largo proceso hasta ahora, en el que tenemos que cambiar la forma de llevarlas adelante para que se concreten. El Nodo Norte en Géminis de este año es un indicador importante para este proceso, Nos impulsa a expandir nuestra mente y a encontrar alternativas, está formando un sextil a Marte.

Estamos por ingresar a uno de los momentos más tensos del año entre el 25 de septiembre y el 20 de Octubre, quizás aún más que Marzo, porque si bien ahora estamos dispuestos racionalmente a aceptar los cambios, se va a hacer difícil estructurarnos cuando el sistema, las instituciones y la economía están en proceso de mostrar su peor cara de la disolución. De aquí la importancia de tener cierta claridad sobre lo que buscamos conservar y trabajar en la consolidación de sentido. Porque será el momento en que aparecerán situaciones en las que nos veremos sometidos a elegir actuar para renovarnos o permanecer enmarañados en la energía de impotencia a la que Marte desde Aries retrógrado nos invita. Todo nos está preparando para un nuevo ciclo de vida, en el que las seguridades las tendremos que construir desde una nueva perspectiva de la autenticidad interna, de reconocer que la frustración es parte constitutiva de la vida, pero eso no nos hace débiles sino que nos hace más humanos y nos permite reconocer que lo que tenemos que resguardar es nuestra capacidad de accionar sobre nuestros sueños, alineando nuestros deseos y nuestras acciones concretas. Luego de este período de la retrogradación de Marte saldremos más fortalecidos sobre las reales condiciones que nos brinda el ser consecuentes con nuestros deseos, dejando atrás apegos narcisistas y con la acción de Plutón desde Capricornio transformar nuestro poder de preservación hacia el de creación. De esto quizás tengamos una noción más clara y cercana una vez que Júpiter y Saturno ingresen unidos al signo de Acuario del 17 al 20 de Diciembre. La unión de Júpiter y Saturno pueden expandir una nueva estructura o limitar la capacidad de expansión. Todo dependerá del trabajo interno que podamos llevar adelante con la retrogradación de Marte y las cuadraturas que se repiten a Júpiter, Saturno y Plutón desde fines de Septiembre a fines de Octubre. Con el ingreso de Júpiter y Saturno en Acuario vamos a estar en otra tipo de experiencia del mundo, y fue allí cuando en 2018 Marte hizo su retrogradación, cuando tuvimos un primer contacto con la necesidad de cambiar muestra forma de concebir la relación entre acción y voluntad para encontrar un espacio de libertad de afirmación. Hacia allí vamos gestando nuevos valores internos. No va a ser sencillo porque las estructuras se irán resquebrajando aún más en la medida en que intentemos sostenernos desde la misma vivencia que tenemos ahora sobre nuestra potencialidad.

Mariana

Las cuadraturas Marte Saturno 2020. Sostener la voluntad de ser.

Ahora es cuando comenzamos a asimilar la experiencia concreta de lo que significaron estos últimos 6 meses desde Marzo en que el reglamento del juego de la vida cambió drásticamente- Este caer en cuenta viene de la mano de la 1ra. cuadratura que Marte desde Aries está formando con Saturno en Capricornio desde el 24 de Agosto, que inicia un periodo en el que sostener la voluntad de acción hacia un futuro se verá sometida a un gran sentimiento de limitación que puede llevarnos a una peligrosa apatía. Esto lo podemos ver reflejado en una merma de fuerza vital y a la pérdida de la magia de la existencia. La magia de la existencia es darnos la posibilidad de proyectarnos, a través del goce y de sabernos creadores de la posibilidad de generar una vida plena. Pareciera que estas posibilidades junto a los derechos y libertades han sido horadadas y que el sentido de vida se ha hido disolviendo hasta el estado de de supervivencia.

Con las cuadraturas Marte Saturno podemos quedar limitados o, cuando finalicen a principios de Noviembre encontrarnos retomando dirección, pero sobre todo transformados porque marcan el tiempo de cambiar la ilusión de pertenencia por la construcción de nuestra pertenencia encontrando esa sabiduría interna de saber que los absolutos de alguna forma están perdiendo significación. Las preguntas por las posibilidades de proyección y los principios sobre los que estuvimos sostenidos están siendo cuestionados fuertemente. Estamos con el Nodo Sur en Sagitario. Pero hay que tener en cuenta de que esos principios absolutos no son sólo externos, sino que operan dentro nuestro, y como sobre lo único que tenemos la posibilidad de cambio es sobre nosotros mismos, es el momento de darnos la posibilidad de constituirnos desde otros parámetros, Nodo Norte en Géminis. La Luna Nueva en Leo fue un llamado a no banalizar la vida y de esto se trata. Lo banal están cayendo y sólo perdurará la manifestación concreta de nuestras acciones sobre nuestras vidas, y de eso es de lo que somos responsables.

La angustia y la ansiedad van a ir tomando forma y un espacio cada vez mayor, esta es una realidad. Sobre todo cuando Marte y Saturno se vuelven a tensionar en la 2da. cuadratura el 29 de Septiembre esta vez con Marte retrógrado y Saturno unido a Plutón ya directos. Hasta ese momento lo ideal sería estar disponibles a reorganizar y reforzar nuestra voluntad para integrar el compromiso con la nueva dirección de concepción de vida que buscamos sin que esto signifique desvalorizar lo logrado hasta ahora.

La última cuadratura de Marte con Saturno, Plutón será el 2 y 4 de Octubre luego de la Luna Llena en Aries que cierra el ciclo de la Lunación iniciada el 23 de Marzo con el ingreso de Saturno en Acuario. Link: Saturno en Acuario, aislamiento y aprendizaje para crear un Mundo Nuevo.

No va a ser fácil llegar a ese momento y vamos a pasar por mucha inestabilidad interna y externa, con momentos en los que nos va a costar sostener sentido, pero las posibilidades están si somos capaces de discernir entre lo real, la ficción del idealismo y el realismo mágico. La ficción del idealismo anula nuestra potencialidad y el realismo mágico nos lleva a justificar la inacción por determinantes externos. Estos dos extremos es lo que vamos a estar atravesando con las Lunas Llena en Piscis del 2 de Septiembre y la Luna Nueva en Virgo del 18 de Septiembre.

Recordemos que Marte es el principio instintivo de vida y que va a estar en algún sentido frenado por una fuerza aún mayor que tenemos que asimilar como aprendizaje que es Saturno. Como vamos hacia una Luna Llena en Piscis podemos sentir la desintegración de nuestro instinto de vida porque va a estar muy condicionado por restricciones sean externas o internas. Respetemos nuestro deseo y nuestro concepto de amor como capacidad de darnos la oportunidad de ser lo que no nos animamos a ser y vayamos por eso.

Mariana

Luna Nueva en Leo 18-19 Agosto 2020. El desafío de no banalizar la vida

Sentimientos muy encontrados afloran con esta Luna Nueva así como crece el abismo entre personas que siguen perteneciendo al sistema y otras que sienten que están en peligro de quedar fuera de algo a lo cual en su momento sintieron pertenencia, y los que definitivamente quedaron excluidos. Es muy difícil y peligroso interpretar esta Luna Nueva pura y exclusivamente desde las extraordinarias posibilidades que presenta, que realmente las tiene, sin tomar cuenta del profundo sentimiento que aún estamos atravesando. Algunos lo podemos sentir con mayor intensidad, otros desde una mayor posibilidad de adecuación y otros desde la comprensión de que esta situación era inevitable. Pero de una u otra forma esta fecha marca un antes y un después respecto a la forma de sentir pertenencia y que remite directamente a la responsabilidad que tenemos de pensar y elegir qué forma de vida queremos vivir. Pensar y tomar decisiones es lo que nos distingue como seres humanos, porque discernir no sólo nos da fuerza para evitar la pérdida de horizonte, sino que es el acto que evita la banalización de la vida. Si nuestro horizonte de vida queda sólo reducido al encierro, al miedo a contagios, a las restricciones y desintegración de la vida social y económica, corremos el riesgo de perder contacto con la potencia creativa que necesita manifestarse. Porque la realización como seres humanos no sólo es obedecer reglas, sino hacernos responsables sobre nuestras acciones. Marte de ahora hasta el 14 de Diciembre con el Eclipse total de Sol en Sagitario, nos impulsa a retomar nuestra capacidad de accionar o de reaccionar. Este es el delgado límite entre tomar decisiones sobre nuestra vida y la espera de que las tomen por nosotros.

Esta Luna Nueva en parte es respuesta al Eclipse y Solsticio del 20 de Junio. En ese momento el Sol y la Luna en el grado 0 de Cáncer formaban un Quincuncio aplicativo a Saturno en el grado 0 de Acuario. Esto significó un cierto grado de adecuación a las medidas de control externas mientras que cada uno estábamos atravesando una transformación interna muy importante de construcción sobre la propia seguridad personal para sostener la propia estabilidad interna, cerrando el pasado para crear y solidificar esta nueva realidad que aún no termina de concretarse. La Luna y el Sol desde Leo el 18-19 de Agosto vuelve a formar un Quincuncio a Saturno en Capricornio, pero esta vez separativo, y esto nos lleva a querer liberarnos de las trabas impuestas por las condiciones externas. Ya hicimos el proceso de adecuación y también una depuración muy grande respecto a entornos en los que nos movíamos y respecto a qué es realmente importante para el desarrollo de lo que viene a futuro. Ahora necesitamos tener certeza de que estamos construyendo. Pero aún nos vamos a encontrar con algunas trabas pese a todo lo que hemos vivido en estos meses. Podemos perder cierta objetividad si actuamos en forma impulsiva: Mercurio está en conjunción al Sol y a la Luna en Leo y esto tiene dos lecturas de acuerdo a nuestros procesos internos. Por un lado marca una gran tendencia a imponer ideas y a pensar que nuestra verdad es la única posible y la implicación del ego en los procesos mentales puede destruir la objetividad y limitar la flexibilidad. Pero si comprendemos el proceso en el que estamos viviendo podremos darle una canalización más fructífera, teniendo en cuenta que estamos con el Nodo Sur en Sagitario y que aferrarnos a ideas estructuradas desde una dinámica de preservación a lo único que nos conduce es a limitar nuestra posibilidad de trascendencia. La trascendencia es dejar de confrontar y crear desde la apertura hacia otros desde uno mismo. Esa canalización es hacia la continuidad de propósito y hacia una comunicación sincera y auténtica que nos permita comenzar a darle espacio al Nodo Norte en Géminis, a unir lo que decimos con lo que hacemos concreta y pragmáticamente. Permitirnos salir de esperas externas para comenzar a hilar lentamente y con pasos firmes lo que ya sabemos que queremos. Esto es un trabajo personal. Permitirnos dejar atrás una vieja narrativa es permitirnos libertad, y desde la libertad creamos. El producto de esa creación es nuestra vida.

Los procesos que estamos atravesando son muy extremos y muy dolorosos y podemos sentirlos con mayor intensidad a partir de mediados Septiembre cuando Marte retrograde, si es que no tomamos conciencia de que es preferible hacer ajustes sobre lo que deseamos que quedarnos a la espera de que las condiciones cambien.

La Luna en Leo es fuerza de individualidad y Marte en Aries es muy impulsivo y ajeno a cualquier tipo de control. Esta energía se acentúa más con la cuadratura a Plutón en Capricornio. Es una de las energías más poderosas en las que podemos quedar atrapados o retomar el control sobre nuestro proyecto de vida. Esta cuadratura concentra mucho poder y como toda cuadratura requiere de una salida para evitar reactividades. Otra vez la pregunta es ¿ dirigimos toda esta enorme potencia buscando culpables o realmente nos independizamos y trazamos y sostenemos el plan de nuestra vida?——- aquí es donde surge el dilema del sentido. Y aquí es donde, y a pesar de enormes y profundos estados de soledad que podemos estar vivenciando, podemos encontrar en el sextil de Júpiter a Neptuno cierto ordenamiento interno para sostener objetivos.

La Luna en Leo nos abre al amor y a evitar banalizar nuestra vida. La banalidad es la peor de las posibilidades de vivir una vida plena, porque es cuando perdemos nuestro bien más preciado: la capacidad de discernir sobre el carácter de nuestras acciones.

El detalle para cada signo de la Luna Nueva en Leo y avances 2021 podés escucharlos es mi Instagram: @zonas_humanas_astrologia

Mariana

Generación 2005/2010. Cuarentena y la representación de Quirón en Acuario.

Tras la pandemia y las prolongadas cuarentenas y más allá del plano económico y social, surge silenciosamente la representación de la generación nacida con Quirón en Acuario.

Quirón ubicado en el signo de Acuario plantea el dilema de la falta de libertad de ser sí mismo. Si bien es natural y necesaria la pertenencia a lo grupal y comunitario para el desarrollo como individuo, esos ámbitos nunca llegan a representar quiénes son y menos aún lo que realmente piensan. Por eso pueden caer en la sobre identificación con estereotipos sociales provenientes de luchas que en el fondo no son las propias como símbolo de pertenencia, pero que no manifiestan su propia singularidad individual.

La capacidad de hiper adaptabilidad a un mundo de la imagen, del consumo exacerbado y de la representación recrudece aún más la problemática quironiana en Acuario de poder identificarse desde la individualidad con la sociedad. Esto ya nos da un cuadro de situación de la vivencia de los nacidos entre 2010 y 2015. Si tenemos en cuenta que en esos años también Neptuno transitaba Acuario esas características se profundizan aún más y los instala en una peligrosa vivencia del sacrificio personal ante situaciones comunitarias.

Neptuno en Acuario en general produce un sentimiento de inconformidad con la realidad incapaz de inclusión y que los lleva a no expresar abiertamente sus sentimientos y emociones, produciendo un gran sentimiento de soledad e incomprensión. Los valores sociales están cambiando y la solidaridad entre las personas está disminuyendo, creando un escenario desfavorable para quien tiene características tan exacerbadas de generosidad como es el caso de ese nativo.

Quien nació con Neptuno en Acuario posee una inagotable generosidad, que muy difícilmente puedan expresar en toda su magnitud generando una pseudo adaptación. De este modo termina siendo normal percibir en quien posee esta posición cierta apatía, soledad y también un alejamiento de las relaciones sociales. con fuertes intentos de escapar del mundo tal como se presenta, Si a esto le sumamos que entre 2005 y 2010 Urano estaba ubicado en signo de Piscis (O sea que el regente de Acuario está en el signo de Piscis, y el de PIscis-Neptuno- en el de Acuario) que a demás de poseer una extrema sensibilidad y empatía, tienen una gran percepción que nunca saben si es real o no, porque siempre necesitan sentirse validados y apreciados. Las depresiones y desilusiones no son fáciles de sostener para esta generación, y menos expresables abiertamente, porque siempre tienen que estar de una u otra forma comprendiendo o sosteniendo emocionalmente situaciones ya sean personales, sociales o de sus padres de forma callada y por lo bajo. Padres que en líneas generales rondan los 40-45 años y que son de la generación de Urano en Tauro quienes tienen que lidiar con temas económicos, de sustentación y autovaloración.

Si bien la Pandemia afectó la realidad de todos y va a cambiar el funcionamiento de la vida, de las sociedades y de la economía, estos jóvenes han tenido que desprenderse violentamente de su núcleo más cercano de sociabilización en una de las edades más difíciles. Tuvieron que dejar atrás los primeros pasos hacia una incipiente independencia que se logra en el caminar por las calles hacia sus escuelas o hacia la casa de algún amigo, para encontrarse con jóvenes de su propia edad y poder construir su mundo a través del intercambio de ideas, de sueños o de enamoramientos para permanecer en un estado de encierro e incertidumbre en un mundo en el que aún no tienen ni voz ni voto. Esta vivencia los lleva a tener que seguir sosteniendo la emocionalidad y la adaptabilidad no pudiendo expresar abiertamente la frustración y desilusión.

Pareciera que la activación de Acuario producida por el ingreso de Saturno en Marzo de 2020 activó fuertemente las características quironianas en Acuario. La unión de Saturno y Quirón dejan una huella que se decodifica como represión y represión proveniente del afuera representado por Saturno. Límites y reglamentaciones que coartan la libre expresión.

Lo importante de esto es que esta generación es la que va a desarrollarse en un nueva realidad, en la que tendrán que reconstruir una nueva trama social que se comprometa firmemente las instituciones que no han sabido responder a las circunstancias presentes de manera positiva y que han requerido del aislamiento como única forma de intento de controlar los contagios masivos que no sólo colapsan el sistema sanitario, político y económico, sino la trama social y afectiva.

Son los que van a construir silenciosamente cambios y transformación a partir del ingreso de Urano en Géminis y Neptuno en Aries en 2026. Son la generación que comprenderá finalmente que la libertad comienza en un espacio de interioridad sin buscar oprimir a otro.

Mariana