El último Eclipse de una serie, es un acontecimiento a animarse a vivir, sentir y ante todo aprovechar. Aprovechar para transitarlo y tomar real conciencia de que aquello de lo cual no hemos podido desprendernos, urge por ser soltado.
La configuración en la que se desarrollará este evento es muy tensionante. Lo suficientemente tensa y molesta como para procurarnos las herramientas para impulsarnos a desprendernos de lo que podemos llegar a sentir como la Moira (Karma) personal.Cuando se habla de Karma, no estamos hablando de las Moiras, de carácter totalmente impersonal e inflexible como la concepción que tenían los griegos del Destino, sino que es aquello que opera desde el inconsciente y que nos atrapa y nos toma completamente.

En vísperas del Eclipse Solar del 26 de Febrero 2017 nos encontramos entre eclipses, y esto es un buen momento para aperturas y cierres. Este Eclipse es constitutivo de una serie de eclipses del cual el anterior fue el 16 de febrero de 1999. El que viviremos este 26 de febrero, está asociado a ese eclipse solar de 1999, con lo cual en la vivencia individual de cada uno de ustedes hay una secuencia de vida, cambios en la dirección que tomaron, decisiones… que vuelven a presentarse. No de igual manera,

aelmovimiento@gmail.com
se están sintiendo que algunos temas que estuvieron en primer plano en el mes de Agosto de 2016, comienzan a movilizarse. Re aparecen en escena, pero en otro espacio y tiempo. Ese umbral de tiempo transcurrido en estos 6 meses ha transcurrido y se ha nutrido de varias escenografías diversas. Con distintos matices, con momentos de crisis, de análisis cuando fueron los tiempos de Mercurio Retrógrado y momentos de retomar iniciativas acordes a los propios ideales con Urano directo (Ver